Pirita Tee

‘Pirita Tee’ muestra un proceso de búsqueda de lo femenino que se integra en el resultado mismo del trabajo. Este resultado se formaliza en una hoja de contactos de grandes dimensiones que contiene los 37 fotogramas de un mismo carrete, sin alteración del orden ni retoque alguno de las fotografías. Se mantiene así la narrativa creada de forma espontánea.

Pirita Tee es el nombre de la playa estonia dónde se produjo esta búsqueda. El tiempo de duración, del principio al fin de la película, fue de 15 minutos aproximadamente.

En el momento de la captura yo no era consciente de que el significado de esta obra lo iba a concebir, a posteriori, desde la totalidad del carrete y debido, en parte, a su cariz cinematográfico. Este hecho hace el trabajo irrepetible por su naturaleza, ya que el simple hecho de pretender reiterar este formato no deja lugar al impulso y la intuición, que son la esencia de la creación de ‘Pirita Tee’.